Conchita es una mujer casada con un hombre veinte años mayor que ella, su profesión, "Terapeuta Renacedora". Quique, es el hijo veinteañero de él, un astrofísico (que me encanta porque me recuerda a Sheldon, de la serie Big Bang Theory). La convivencia no es nada sencilla para ninguno de los tres, y cada vez menos puesto que ella, una mujer cursi, crédula y amante de lo misticoide, y Quique, un brusco y engreído racionalista, empiezan una extraña relación fundamentada en la pasión espontánea y en la atracción de los polos opuestos. La fe, lo místico, "versus" la ciencia y la independencia de la razón humana. La noche y el día.
Las conversaciones entre ellos son increíblemente divertidas e ingeniosas, como toda la novela, escrita por Mª Teresa Giménez Barbat, en esta clave de humor inteligente que te engancha y te dan ganas de intervenir en las disparatadas peripecias de estos personajes.










